Febrero 3, [Exclusivo de Agencia 144 – Por Edgard Llanos] Cuando nuestra función de periodistas nos enfrenta con funcionarios, es común que lleguemos a la reunión acompañados de nuestro grabador, anotador y lapicera. También llevamos nuestros preconceptos sobre lo que no podremos preguntar. Compartiendo distintas actividades que lleva a cabo el Ministro Consejero de la Embajada de Bolivia en Buenos Aires, durante los fines de semana, me sorprendí de la personalidad de Sixto Valdez Cueto, quien no esquivó ningún tema y deja importantes reflexiones que nos ayudaran a comprender el proceso democrático que vive el pueblo boliviano.
Con respecto a como se gestó la revolución, Sixto Valdez Cueto está convencido que “los que van a hacer la revolución, los que van a levantar al país y los que se van a rebelar contra el sistema”, no serán los partidos políticos tradicionales, “lo importante es gente como ustedes, que rifen su sábado de descanso, que realicen actividades culturales en los barrios, que tengan paciencia. Solo los movimientos sociales, los movimientos populares, los movimientos indígenas, los movimientos barriales verdaderos, esos van a hacer la gran revolución, y la revolución hay que sembrarla”.
El proceso del país hermano llevó muchos años y Sixto lo compara con el proceso de la siembra, “así como cuando se siembra la papa, al día siguiente de poner la semilla uno no tiene la planta de la papa, tiene que esperar, tiene que cuidar, lo mismo es la revolución y el levantamiento del pueblo, poquito a poco. Lo que se vive en Bolivia es el resultado de la movilización de los pueblos, de la participación de la gente. Y el pueblo boliviano en gran parte está muy ideologizado y muy politizado; no sabrá de Marx, de Engels, de cuantos pensadores, pero si sabe de justicia, sabe de sus derechos, sabe de la importancia de su organización”.
Recordemos que en la primera elección que se presentó Evo Morales apenas logró el 3 %, y nuestro entrevistado sentencia “como muchos lideres populares se desaniman, lideres sindicales, lideres barriales, ante el primer problema ya se están retrocediendo, se están dando la vuelta, sólo 100.000 votos, y los partidos de derecha arriba. El presidente Morales sigue trabajando, insiste, sigue recorriendo los pueblos, consiguiendo más adherentes, y a once años de haberse fundado el MaS (Movimiento al Socialismo), hoy tiene el 68 % del padrón electoral nacional. De 100.000 votos ha subido a 2.150.000 votos, es el resultado de la siembra y la cosecha”.
Durante estos tres años de gobierno, Evo Morales se ha enfrentado a difíciles situaciones, han intentado por distintas formas cercenarle el poder, Valdez Cueto está convencido que “los conspiradores se disfrazan de periodistas, de comunicadores, de analistas, de opinadores, inclusive de curas, y ni que decir de la intromisión del imperio norteamericano”. Hasta la llegada del socialismo al gobierno de Bolivia, EE.UU. tenía una oficina dentro del palacio de gobierno, a lo que Sixto califica como “esa intromisión asquerosa, inaceptable.”
Para quienes no han vivido en sociedades socialistas, se hace extraño entender como funcionan y aquí el representante de Bolivia aclara que “el socialismo es la solidaridad, por ello el presidente Evo repite siempre: “vamos a mandar, obedeciendo”, porque sólo escuchando al pueblo, solo obedeciendo al pueblo se puede hacer una revolución. Y cuando la revolución está en peligro, cuando la transformación está en peligro, por que la derecha conspira, quien tiene que defender eso primero, es el pueblo organizado”.
Evo Morales llegó a la presidencia de su país obteniendo el 54 % de los votos, cifra altísima ya que ningún candidato había superado el 32 % en los últimos 25 años de la democracia. Por primera vez llegó un indígena a presidente, y la anécdota contada por este funcionario nos deja una pincelada del racismo en América “nadie creía que un indígena podía llegar a la presidencia, los hijitos de papá, los chicos bien, los jovencitos ricos, decían un chiste, que iban a votar por Evo Morales, y uno les preguntaba por que? Y contestaban que por que mi papá a dicho que si gana el indio, nos vamos a ir a vivir a Miami”.
Los éxitos de la gestión, son analizados por el Ministro Consejero destacando que “lo primero que ha hecho Evo para Bolivia es que ha recuperado la dignidad de país, la dignidad de pueblo, el Presidente fue capaz de echar al embajador norteamericano”.
En segundo lugar rescata, que se incluyó a los marginados, “porque hasta antes de Evo Morales los indígenas no valían nada, casi el 70 % de los bolivianos son indígenas, y nunca el indígena llegó a ser magistrado, general del ejercito, y a partir de Evo los indígenas empiezan a tomar importancia porque antes los indígenas, los obreros, los pobres, los vecinos creían en la democracia representativa, en la democracia delegada, en la democracia de intermediarios, a partir de ese momento dicen: no más intermediarios de la política, vamos a votar por nosotros mismos, nosotros tenemos los votos, tenemos la gente y nosotros vamos a llegar al poder para transformar”.
Otro de los pilares de la revolución boliviana se sostiene en la recuperación de los recursos naturales, y apasionadamente nuestro entrevistado relata que “durante el proceso neoliberal, en el proceso de capitalización, los recursos naturales se habían entregado a las transnacionales. Hasta habían inscripto como de su propiedad el gas, y nosotros no éramos dueños de nada”. Este gobierno nacionaliza los hidrocarburos y se modifican los porcentajes, ya que de cada 100 dólares, las empresas internacionales se quedaban con 85 que se llevaban al exterior. Actualmente las transnacionales se están llevando sólo un 18 % y el resto queda para el país. Antes de Evo dejaban 300 millones de dólares en las arcas nacionales y hoy los ingresos crecieron más del 800 %, quedando 2600 millones de dólares.
Antes de despedirse Sixto Valdez Cueto habló de los ancianos y la importancia que se les debe dar en nuestros países, “en Bolivia el 85 % no tiene acceso a una jubilación, no aporta; la esperanza de vida es de 55 años, a esa edad ya estás viejo, sobre todo trabajando en la mina, en el campo, estás liquidado físicamente. En esos últimos años de vida, a los viejos, cansados, ya nadie los contrataba para trabajar, tenían que vivir olvidados, arrinconados, hoy no. A los viejitos, al campesino que nunca aportó se les da su renta, su plata, la renta Dignidad, que no es mucha plata, pero que le alcanza para su comida, para pagar la luz, el agua y esos fondos también salen de la recuperación de los recursos naturales”.
La integración de los pueblos no podía quedar fuera de esta charla, ya que Bolivia gracias a la revolución cubana y su sistema “Yo, si puedo”, pudo enseñar a leer y escribir a su pueblo, designándose a Bolivia, el pasado 20 de diciembre como país libre de analfabetismo.
“Aquí reside la necesidad de alfabetizar porque hay muchos hermanos bolivianos que se necesitan alfabetizar y les quiero pedir a los hermanos argentinos que se preocupen por nuestros compatriotas por que la migración de Bolivia a Argentina viene directamente del área rural. Hay hermanos de Chacabuco que no conocen la ciudad, de Mar del Plata que vinieron de Tarija directamente a las quintas. Eso es muy importante, por que hay muchos mayorcitos que tienen vergüenza de decir si saben leer o no”.
Cuando nos despedimos de este ferviente defensor de la revolución, nos dejó un último mensaje, “estos son los resultados de cómo se está haciendo la transformación de Bolivia”. Pasión, convicción, paciencia no son sólo palabras que encontraremos en su discurso, son valores que muestra este representante de los pueblos originarios y que lleva a la práctica en el día a día. [Agencia 144] ellanos@agencia144.com.ar